2018 con Ritmos

Foto de DLC

2018

Queremos devolver a la conciencia universal de nuestra época la imagen grandiosa del hombre.

J. Pieper.

El nuevo milenio aún es joven: diez y ocho años para un milenio poquita cosa son; sin embargo, los estragos se extienden por el mundo como si de un virus sin remedio se tratara..., o eso puede parecer a simple vista. No obstante, cuando nos acercamos a la realidad, a cada historia que habita en este Mundo, es decir, a cada hombre, a cada familia, descubrimos que algo está pasando: se está iniciando una revolución, que ni todos los políticos del mundo podrán parar.

Ya se veía venir, incluso antes de que comenzase este milenio. Por eso, y por otras muchas razones, desde este rincón del planeta empezamos a realizar una idea, a materializarla. ¿Y si dejábamos más o menos de lado a los listos, los fuertes, los poderosos, los súper inteligentes de la sociedad y nos dedicábamos a sacar adelante proyectos para los supuéstamente menos listos, más débiles, nada poderosos e ignorantes? Y así fue cómo surgió DWi, un grupo de formación, orientación y comunicación.

Los Ritmos, del Siglo XXI, simplemente es una marco, o un marco donde enclavar esa idea, esas ideas. Aunque, más bien, podríamos denominarlo como la puerta y las ventanas de esa Casa. Por ellas comunicamos al exterior todo lo que habita en nuestros corazones y en nuestras inteligencias, y entre nuestros brazos y... Todo. Pero el ser humano no sólo es social, no sólo es comunicación; también es un ser personal y, por ende, trascendente. Por eso, en esta Casa también formamos y nos formamos, de ahí la realidad del concepto Universálitas –algo que ya comenzamos a explicar en artículos anteriores–, encarnado en el Instituto Superior de Estudios Antropológicos, que quiere dar respuesta, principalmente, a tres aspectos: 1- Ofrecer una formación universal individualizada de calidad a las personas con dificultades en el aprendizaje, causadas por cualquier tipo de situación personal o social. 2- Ofrecer una formación continua asequible y universal. 3.- Promocionar la creatividad personal, potenciar la ayuda social y desarrollar la investigación en ámbitos humanísticos.

Cuando el hombre está bien formado y sabe comunicarse lo único que le resta es saber orientar su vida hacia la grandeza, es decir, hacia sí mismo y hacia los demás. Y ahí entra la tercera realidad en la que se fundamenta esta Casa: la orientación –que algunos llaman coaching, aunque seguimos pensando que no es necesario ponerlo en inglés para que sea importante–. Y la orientación llega desde IPæ –otro marco– o, lo que es lo mismo, Intuitu Personæ. Lo citamos en tercer lugar, pero fue lo primero en surgir.

Es cierto, como hemos dicho, que principalmente nos dedicamos a aquellos que la sociedad denomina débiles, pero, dentro de esto, tratamos con especial atención a los que llaman discapacitados y, concretando aún más esa atención, a las personas con parálisis o daño cerebral; por eso, esta Casa se llama Fundación Gonzalo...: por eso y porque así lo hemos querido.

A través de esta ventana, www.losritmos.es, os iremos informando de todo, iremos denunciando lo que haya que denunciar y aportaremos las soluciones que creemos más sensatas para salir del abismo en donde nos encontramos. Es así que la hemos dividido en siete piezas: Pies de Barro –nuestra niña mimada, en donde os iremos mostrando todas las discapacidades que hay, principalmente en España, y qué podemos hacer para ayuda adecuadamente a estas personas, además de testimonios y otros eventos–, Ritmos del Siglo –nuestra sección de actualidad: crítica y denuncia sin nombres ni apellidos pero con soluciones–, Universálitas –nuestra sección cultural, nuestros pensamientos, la información que se vuelve formación a la vez que va regando–, Argumento –nuestra pasión por el buen cine y la buena literatura–, Síncopa –si hemos de definir algo como rítmico es la música, nada como el ritmo para pasar del ruido a uno de los mayores placeres, de las mayores riquezas y de las mejores terapias que existen…la música–, Club de Escritores –donde damos rienda suelta a nuestra imaginación para llenar el mundo con palabras que abracen, renueven, motiven y produzcan esa fascinante catársis que se da en nosotros cuando nos renuevan por dentro– y por último los Momentos, donde nos adentramos en el delicioso mundo del saber disfrutar.

Esperemos que os sintáis atraídos por este ilusionante proyecto y nos apoyéis en la medida de vuestras posibilidades, incluso con un euro, a través de la cuenta de la fundación que aparece en su web (www.fundaciongonzalo.org). Que la sociedad gire, que nosotros no somos veletas. Lo más importante es el camino, cada historia, sin olvidarnos, claro, de hacia dónde nos dirigimos.


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Redacción

Aunque el hogar haya sido devorado por la jungla –no por bárbaros salvajes, sino por los monstruos educados y refinados de la sociedad de consumo (cfr. Á. de Silva)–, desde estos ritmos proponemos una revolución: que cada uno se mire a sí mismo y, conocíendose, se acepte; y, aceptándose, se supere. El que quiera cambiar el mundo, que empiece por uno mismo.