Aguas quemadas y lagos curiosos

Foto de Ra10
Destacados: 
  • Lo bueno de mi trabajo es que me paso más de la mitad del día conversando con personas, y la mayoría de ellas responden. De vez en cuando les pido que escriban algo, que su voz y su pensamiento también son importantes.
  • Así pues, he iniciado en este diario, una sección donde os iré trayendo estos escritos que recopilo entre conversaciones y demás creatividades. Espero que disfrutéis.

 

Aguas quemadas y lagos curiosos

por Tirso Merry del Val Figueroa, 1º de Bachillerato

Hoy en día, en esta curiosa sociedad nuestra, en lugar de tener iniciativa, las personas esperan y anhelan que se produzcan cambios para solucionar cualquier problema que ellos puedan tener en sus propias vidas. Y esto sucede porque tienen una visión totalmente equivodada de lo que significa esfuerzo. Ni en broma van a hacer ellos un esfuerzo para salir de la situación problemática en que se encuentran, no: la vida, los amigos, sus padres, o quien sea se encargará de solucionárselo.

Esfuerzo es una palabra cuyo concepto, por no citar el de la R.A.E., puede definirse de la siguiente manera: dícese de aquello que la persona hace cuando se implica algo más de lo habitual en aspectos difíciles de la vida cotidiana, laboral, sentimental..., que acaban produciéndole -cuando triunfa sobre ellos- mayor satisfacción personal.

Normalmente, cuando un ser humano realiza cualquier tipo de esfuerzo, lo hace para recibir algo más importante a cambio, más grande, más intenso. Por eso, el esfuerzo es interesado, porque persigue un interés, lo que no significa que sea malo, sino más bien adecuado, porque las personas sin intereses no son nada de fiar, se parecen a las que no beben nada de alcohol: tampoco lo son (fiables).

Hoy día, lo que sí puedes conseguir sin demasiado esfuerzo, incluso sin ninguno, es auto destruirte, sólo basta con sentarte a la bartola delante de la caja tonta durante horas..., acabarás subnormal perdido.

Sin embargo, en nuestro rara sociedad, el esfuerzo puede llegar a significar algo mucho más complejo y exclusivo. No obstante, muchas veces no caemos en la cuenta de que cada día que pasa, nostros realizamos muchos esfuerzos que podríamos realzar más en nuestro interior, pensar más en ello, para, de esta forma, ir adquiriendo mayor confianza en nosotros mismos y mayor orgullo personal: una buena dosis de autoestima siempre viene bien, sobre todo en aquellos momentos en los que ciertas personas que nos roedan no hacen otra cosa que intentar hundirnos.

En fin, el esfuerzo es como ir al gimnasio: o lo haces todos los días o no vale de nada. O te esfuerzas hasta conseguir el éxito en la batalla o acabas siendo un perdedor que se pasea por la vida mirando el suelo y viendo la tele.

Categoria: 

Sobre el Autor

David Luengo

David Luengo, director de www.losritmos.es, es historiador y grafólogo, escritor y filósofo, compositor y fotógrafo.