Descubriendo a la persona: la Grafología

Centro de Grafoiloga

Descubriendo a la persona: la Grafología

Duda la mente, tiembla la mano

Autor desconocido

Recuerdo una anécdota que me descolocó en la universidad, cuando estudié Psicología, y que sucedió en una asignatura llamada Psicometría (la disciplina que estudia cómo objetivar e incluso medir lo psicológico). Fue curioso: la mitad de la asignatura se dedicó a reflexionar sobre la forma de estudiar de manera científica ―objetiva, imparcial― los elementos de la mente (pensamientos, sentimientos, percepciones, intuiciones, etc.), todo para concluir que no era posible. Al terminar esa parte, el profesor ―un investigador y doctor con bastante éxito a nivel internacional― dijo que ahora empezaríamos a estudiar los diferentes tipos de tests, supuestamente científicos, que servían para evaluar científicamente las características psicológicas de las personas. En esto que alzo la mano para preguntar y, aunque no recuerdo las palabras literales, la conversación fue algo muy parecido a esto:

“Profesor, si hemos llegado a la conclusión de que no se puede estudiar de forma objetiva lo psicológico, ¿cómo han llegado estos tests a construirse para que sí sean científicos?”

A lo que me responde: ―Por estadística, evaluando las características con una enfermedad común y concluyendo en una síntesis de sus rasgos.

Pero le contesto: ―Ya pero, si aún no conocían los rasgos que definían a ese tipo de pacientes ¿cómo los seleccionaron para la primera muestra? Es decir, si quieres estudiar qué es la depresión para diagnosticarla, ¿cómo sabes objetivamente de antemano quién es depresivo si aún no existe el test que diagnostica la depresión?

Y continué: Si hemos concluido que lo psicológico no se sabe objetivar y menos aún medir, ¿cómo se puede realizar un diagnóstico o un test fiable?

Me dijo que no sabía cómo responderme. Solo me explicó que son test que elaboran las asociaciones por medio de los expertos basados su experiencia. Aunque no deja de ser su experiencia subjetiva. 

No existe ninguna técnica realmente. Tampoco se conoce ninguna fuente de signos objetivables. La Psicología actual, en especial en estos tests, analiza solo los síntomas, los cuales son simples opiniones o interpretaciones subjetivas de lo que el paciente afirma que ve o dice sentir. La ciencia médica siempre busca confirmar estos síntomas con signos, es decir, busca pruebas o registros físicos, claros y visibles de lo que le sucede al paciente. Y pruebas que revelen aspectos que ni siquiera el propio paciente nota que están mal.

Ahora planteo: si no hay técnica ni signos, no hay método ni hay replicabilidad, que son la base de toda ciencia, por lo que vivimos en un gran engaño.

Además, todos estos tests se basan en la Estadística. Sin embargo, esta es la última opción a la que recurre todo científico, pues no es siquiera una ciencia. De hecho, resulta muy fácil manipular y mentir desde ella. Quizás sea por esto que la Psicología es la ciencia donde más estudios falseados se han encontrados. Es por todo esto que no se pueden extrapolar los rasgos de una reducida muestra de personas a todo el mundo.

Ante tanto fraude, la teoría que sostengo es la de siempre: la simple y llana corrupción con fines económicos. Los tests psicológicos son elaborados por las asociaciones (como la APA: American Psicology Asosiation) que lideran y dirigen el mundo de la Psicología, y ganan una fortuna con estos tests. No les conviene que surja una técnica, porque la técnica es libre: se aprende, se practica y se transmite como el conocimiento libre que no se puede comercializar. Un test, sin embargo, es una herramienta concreta con un copyright y un buen precio. Por eso difaman, critican y persiguen toda forma de evaluación que no sea esa.

Aliadas con estas asociaciones están las revistas científicas encargadas de su difusión: son su propaganda. Y las grandes farmacéuticas, que se benefician mucho de una medicina materialista, medicalizada e institucionalizada, donde tanto las evaluaciones como las soluciones son estandarizadas. El proceso es: clasificación estadística – medicamento apropiado. Y ganar dinero a costa de etiquetar y medicar a personas como si fueran números u objetos que van a un taller a que le pongan un repuesto. O como si fueran vegetales cuyo último fin sea que sobreviva. ¿Para cuándo hacer que viva? La medicina actual está muy centrada en las urgencias, en la supervivencia, pero poco en la calidad de vida. Mucha medicina alopática, pero poca medicina.

Pero existe una luz contra todo este tinglado patas arriba; una técnica (realmente muchas, pero una de especial profundidad) para evaluar objetivamente lo psicológico ―no solo lo neurológico o lo conductual―; una técnica capaz de hacer científicos los diagnósticos, así como a toda una disciplina llamada Psicología. Esa técnica es la Grafología.

La Grafología es el estudio de la persona a través de la letra. Esta ciencia revela de cada uno sus cualidades, capacidades, talentos, motivaciones e intereses personales, sus vías de aprendizaje, su forma de pensar, su estado psicológico, su estado social en el ambiente donde se mueve y en la familia donde crece, su forma de relacionarse y parte de su estado nutricional y físico.

La Grafología puede diagnosticar muchos tipos de enfermedades físicas, más concretamente  las que se relacionan con el sistema nervioso (neurológicas y psicológicas), y todos los tipos de problemáticas mentales (enfermedades, traumas, discapacidades intelectuales, carencias en el desarrollo, etc.).

También es una excepcional herramienta para los recursos humanos, tanto para la elaboración de informes de aptitudes y actitudes del trabajador (un complemento magnífico para al Currículum Vitae), como para labores interiores de la empresa: como la selección de personal, la adjudicación de tareas, el coaching empresarial y la formación de directivos. También resulta muy interesante para estudiantes o personas en formación, dado que de ella se obtienen los puntos clave para una excepcional orientación profesional, académica y vocacional, así como toda la información fundamental para un profundo coaching de desarrollo personal.

¿POR QUÉ LA GRAFOLOGÍA ES LA MEJOR TÉCNICA PARA EL CONOCIMIENTO PERSONAL?

¿Cuál es la explicación? A parte de porque es la única científica, porque es la única que estudia el objeto principal de nuestra mente: las palabras. ¿Cómo pensamos? ¿Cuál es la "materia prima" de nuestros pensamientos? Las palabras. Pero no podemos analizar detenidamente las palabras conforme salgan de una boca (aunque aún así digan mucho sobre nosotros), necesitamos una expresión física, estable e inalterable: he ahí la escritura. La escritura supone un registro físico objetivable de lo subjetivo; una huella, una proyección material de lo personal. Y es gracias a eso que se puede estudiar desde ella nuestro sistema nervioso.

Cuando uno escribe, está vivo y escribe tal cual piensa, tal cual siente y tal cual está por dentro. Duda la mente, tiembla la mano. Es el interior el que hace la letra y es esta letra la que evoluciona conforme maduramos. Por esto es el mejor registro que existe donde el cerebro expresa de manera física lo interior.

Desde otras palabras, todo lo que escribimos lo hacemos a través de reflejos que nacen de una orden dada por el cerebro y se expresan a través de unos procesos automáticos (inconscientes e incontrolables voluntariamente) que se ponen en marcha para escribir. Así, este proceso de escribir está siempre condicionado por nuestro estado psicológico. No hay dos letras iguales, como no hay dos personas o dos informes grafológicos iguales. Tampoco hay un día escribimos igual que el anterior. Gracias a esto, nuestra letra (al ser afectada a la vez que practicada) “absorbe" día a día nuestra forma de ser.

Podríamos decir que está influida por lo subjetivo y que eso hace que carezca de fiabilidad científica; pero no. En la letra se da tanto lo subjetivo como lo objetivo a la vez: rasgos que cambian y rasgos estables; pero se dan de forma distinguible: nuestra letra es distinta cada día y cada mes, pero aún así podemos reconocerla inequívocamente como nuestra. Hay cosas que cambian y cosas que no. La Grafología distingue perfectamente qué aspectos son más estables y qué rasgos son más circunstanciales dentro de la escritura.

Esto es lo más interesante, que nuestra letra evoluciona conforme evolucionamos nosotros. Y a la contra: si cambiamos nuestra letra (mediante la práctica ejercicios de caligrafía), cambiaremos también nosotros. Esta propiedad se ha convertido en una técnica muy útil e interesante para lo que se llama grafoterapia: una reorientación psicológica y un entrenamiento mental para potenciar nuestro desarrollo neurológico y nuestra terapia personal.

¿ES LA GRAFOLOGÍA REALMENTE UNA CIENCIA O TAMBIÉN ES MERA ESTADÍSTICA?

La Grafología es científica, puesto que estudia signos universales. Es decir, los patrones que estudia están presentes en todas las partes del mundo, en toda cultura que posea escritura y con una larga comparación a través del tiempo. Y siempre dichos patrones significan la misma característica de la personalidad.

No se mueve en lo probable, sino en lo cierto, con seguridad del 100%. El único fallo es el error humano o teórico en la interpretación (según la perspectiva antropológica utilizada). Es tan científica como la Ley de la Gravedad.

Otra gran ventaja con respecto a las otras evaluaciones psicológicas comunes, es que se basa en la lectura de signos, no de síntomas. El 90% de las evaluaciones psicológicas actuales son mediante tests estadísticos que sólo calculan los resultados en función de cómo la persona evaluada responde a una batería de preguntas. La Grafología no evalúa el contenido del texto sino los grafismos físicos de la letra: presión, espacio, tamaño, dirección, grosor, forma de los trazos, localización del texto, características de la firma, y muchos más. Los estudia con precisión muy detallista, minuciosa, con regla, lupa y horas y horas de estudio para cada informe. Por no hablar de la formación y la práctica que requiere: del peso de toda una carrera universitaria.

Ya solo con el hecho de ser un campo de investigación no estadístico, le saca una ventaja enorme a estos test.

Además, la Grafología presenta otra ventaja, y es que la caligrafía la realizamos de manera totalmente inconsciente. No se puede mentir ni manipular la caligrafía: son miles los procesos biológicos y reflejos neurológicos los que influyen de manera inconsciente en la simple realización de una letra, y es imposible controlar ya tan solo unos pocos de ellos. La letra se puede simular y modificar, pero siempre revelará lo que se quiere esconder, hasta el punto de que puede ser una prueba definitiva a nivel judicial que condene a un delincuente a años y años de cárcel. Sí, podríamos practicar y entrenarla para cambiarla y hacer que dejara de parecer la nuestra, pero entonces estaríamos cambiando también nosotros: nuestra letra siempre será parte de lo que somos.

De esta manera, la Grafología profundiza y escruta el inconsciente hasta los niveles más hondos. Además, de entre todas las técnicas de análisis del inconsciente (regresiones, hipnosis, expresión simbólica, lenguaje no verbal, estudio de los sueños) es la más profunda y potente que hemos descubierto.

Por otro lado, además de la excelente calidad de fiabilidad y de resultados, es buena en cantidad: da muchísima más información que cualquiera de los comunes test.

El proceso de investigación en Grafología se basa en el análisis de patrones de escritura y el estudio íntimo y prolongado de las personas que tienen en común dichos patrones de caligrafía. El resultado es que, sean la de la sociedad que sean, o el alfabeto que usen, en las personas siempre aparecen los mismos patrones de letra según la personalidad y el estado psicológico que tengan.

Se analizan tantas variables y se comprueban tantos ítems que el grado de acierto de un buen estudio grafológico es del 99% (por dejar margen al error humano).

Por eso es la técnica de evaluación y diagnóstico que utilizamos en el Centro IPæ gracias a la Asociación Grafológica Vadia que colabora con nosotros a través de sus grafólogos científicos.

El diagnóstico grafológico es utilizado en otros países como EEUU, Argentina, Alemania, Francia, etc. Especialmente en el área de Recursos Humanos y en procesos penitenciales. En España se utiliza ocasionalmente en este último ámbito, pero rara vez en recursos humanos y es una enorme innovación en el área clínica y psicoterapéutica.

Categoria: 

Sobre el Autor
Imagen de JC. Beato

JC. Beato

Nací en julio del 95 en Lucena (Córdoba), soy el mayor de diez –cinco en la Tierra y cinco en el Cielo–. Estudié psicología en la UCAM, máster en Orientación y Formación de personas especialista en discapacidad en uBLC y guitarra clásica en el Conservatorio de Música de Murcia. Lo que más me gusta es formar belleza y he descubierto que la mayor que se pueda llegar a ver es formando personas.