El vuelo de las abejas

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  • Ha sucedido: hoy es luz lo que ayer fue sombra y lo que hoy es tierra mañana será gloria.
  • Hoy somos mundo, mañana un nombre más grabado en una piedra que grita libertad, que fue tejido a fuego en un altar.
  • Fundidos en la línea azul del horizonte habremos ya aprendido a unir el mar y el cielo tan sólo con mirarnos, tan sólo con tocarnos, tan sólo con besar una a una las llagas que desde que nacimos fuimos coleccionando.

El sentido del vuelo de las abejas

Ha sucedido: hoy es luz lo que ayer fue sombra y lo que hoy es tierra mañana será gloria. Hoy somos mundo, mañana un nombre más grabado en una piedra que grita libertad, que fue tejido a fuego en un altar. Fundidos en la línea azul del horizonte habremos ya aprendido a unir el mar y el cielo tan sólo con mirarnos, tan sólo con tocarnos, tan sólo con besar una a una las llagas que desde que nacimos fuimos coleccionando. Y sobre el manto fresco de la escarcha de los días podremos ser calor, amor y un susurro del viento. En ese día, cuando de nuestros nombres no quede ni el recuerdo, bajo la luz del silencio caminaremos, y sonreiremos juntos llegado ese momento, disfrutando siempre, pues siempre será eterno.

Es interesante comenzar unas líneas viendo el otoño en el horizonte de la copas de los árboles y haciendo literatura al alba, no por nada en particular, sino más bien por el hecho simple y claro de resucitar algún que otro muerto..., porque hay mucho muerto andante en este Mundo nuestro. Cuando hables procura que tus palabras sean mejores que el silencio... Veraz consejo, instrumento de viento, de un viento suave que devuelve vida a lo que antes estaba muerto.

La palabra desabrido es singular y laboriosa. Tomaré la primera definición de nuestro diccionario: que carece de gusto, o apenas lo tiene, o lo tiene malo. Es singular porque, curiosamente, es el adjetivo que caracteriza a una gran parte de este país bananero en el vivimos; y es laboriosa, naturalmente, porque estar dotado de buen gusto y mesura no es cosa de todos, porque sacar a un hombre de su ignorancia pazguatil no es tan fácil como uno piensa.

Y de todo esto hablan estas líneas: del silencio, del respeto y de la inteligencia. Ese es el sentido del vuelo de las abejas: acariciar. Acariciar el aire para respirar el agua, acariciar la piel dando fecundidad a la vida, acariciar los labios y el sonido de la luz, esa pequeña música que nos acuna al alba, cuando deberíamos despertar pero nos quedamos amando los lejanos mundos del deseo, los cercanos deseos del mundo.

Silencio: respeta mi inteligencia. No me digas lo que tengo que pensar, no dirijas mi amor hacia los fines que tú has encontrado, y mucho menos hacia ti; deja que recale mi piel en las arenas de mi historia, déjame entenderme, descubrirme, saberme libre para morir en paz o para vivir en guerra. Deja que yo mismo descubra el consuelo que quieres otorgarme, regalarme, obsequiarme. Déjame quererte..., sólo si me da la gana. Que sólo entonces podrás saber que te quiero.

Y no me seas enano o enana de promesas: si quieres comprometerte hazlo por tus huevos o por tu amor inmenso, pero no me vengas luego exigiendo cumplimientos, si te das date sin pedir nada a cambio, y si no... lárgate lejos, que quizá allí encuentres lo que nunca habías buscado: eso que es lo único que necesitas.

Y de eso siguen hablando estas líneas: una sociedad que ha olvidado los versos jamás sabrá besar, aunque se morree constantemente buscando la campanilla, intentando descubrir el país de Nunca Jamás, para acabar destrozando las estrellas con las que fue adornado al nacer: sin luz quizá busques el artificio, pero sólo encontrarás infinidad de ruido.

Ese es el sentido del vuelo de las abejas: siempre es trabajo, siempre creación, recreación. Y hacia esos vientos debemos caminar, porque los pies son inservibles si no nos enamoran de los ojos, de esos ojos en los que al mirarnos volvemos a ser uno, volvemos a ser libres, volvemos a ser Dios. Ahí está la miel.

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Sobre el Autor
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D. Luengo

David Luengo, director de www.losritmos.es, historiador y grafólogo, escritor y filósofo, compositor y fotógrafo.