Hambre atrasada

Sara Herrera Caballero

Hambre atrasada

Ojos críticos y exigentes de el más exquisito arte. De esos ante los que despiertas, si acaso, la más dura indiferencia. De esos ojos altivos que, aún empeñando todas tus fuerzas y alma en evitarlo, te obligan a sentirte tremendamente pequeña.  

Y esa angulosa e imponente mandíbula de pura piedra tallada, como Alex contó en aquel “catapult”. Obra brillante de ingeniería y designio atractivo sobre manera. Podrías relucir como todo un dios, si te dieras el capricho, incluso casual, de usar esas dos armas tuyas (solo dos de todas esas armas) para acariciar con un beso sus labios. 

Pero al igual que las armas se forjaron para atacar, es inherente a ti el usar tus encantos para comer por pura hambre atrasada.... destructiva y sin saber por qué. 

Podrías ser un rey, de poder coronado, unido a la más bella de las reinas. Pero eres el depredador. 

Y lloras mares y mares detrás de la impasible mirada que mantienes (más por desencanto aprendido que por propia iniciativa). Y aún así ella sigue soñando con que la devores, aunque por escasez de alimento sea. Dispuesta a renunciar para ello a ser Reina, a vestir de sedas, a ser la más bella, a tener su trono y a impartir la ley, para ser tan solo la sirvienta de su majestad, el Rey.

Ojos que desnudan, mandíbula que rompe, labios que seducen, dedos que solo con rozar atrapan, cabellos de niño, espalda de gigante, sonrisa mentirosa…: lo que daría esta esclava por ser tú esposa.

 
Categoria: 

Sobre el Autor

S. Herrera

Sara Herrero Caballero, española, natural de Lucena, es escritora y humanista. Le encanta el arte: el dibujo, la música, la moda... Disfruta con la buena conversación y la buena lectura.