La relación entre Nutrición y los Trastornos mentales

Cerebro humano
Destacados: 
  • ¿No cabría esperar, entonces, que la nutrición fuese considerada más importante para la función cerebral que para la de las demás partes del cuerpo?
  • El impacto de las enfermedades mentales es enorme. La depresión es, por supuesto, es un trastorno altamente incapacitante que puede llegar a ser letal.
  • En un estudio suizo se hizo un seguimiento a más de 400 personas que, 22 años antes, habían sido hospitalizadas por algún trastorno de comportamiento.
  • La tasa de mortalidad era del 76% y las dos causas de defunción principales fueron el suicidio y los trastornos circulatorios.

La relación entre Nutrición y los Trastornos mentales

Físicamente somos lo que comemos, espiritualmente somos lo que pensamos y personalmente nos convertimos en lo que amamos.

David LC

Según la Organización Mundial de la Salud, el 70 % de las enfermedades que padecemos, están relacionadas con una nutrición desequilibrada, es decir, por una alimentación con demasiados excesos (calorías, sal, grasa, azúcar…) y una deficiencia de nutrientes esenciales (proteína, vitaminas, ácidos grasos Omega 3, fibra…).

La mayoría de los médicos y científicos reconocen, hoy en día, que la nutrición constituye el pilar fundamental de la salud física; sin embargo, la importancia fundamental de la nutrición para la salud mental es algo que a muchos les ha pasado inadvertido. Esto no deja de ser particularmente curioso, ya que el cerebro, que sólo supone solamente el 2% de nuestro peso corporal, es directamente responsable de, al menos, una cuarta parte de todas nuestras exigencias metabólicas. ¿No cabría esperar, entonces, que la nutrición fuese considerada más importante para la función cerebral que para la de las demás partes del cuerpo?

Numerosas investigaciones realizadas se han basado en la teoría de que el déficit de nutrientes esenciales en nuestra dieta puede ser la base de ciertos trastornos mentales y de comportamiento. Esta hipótesis se sustenta sobre varias líneas de razonamiento; en líneas generales, se ha constatado una correlación positiva entre el aumento de ciertos trastornos mentales (Alzheimer, Demencia Senil…), con la disminución del contenido de nutrientes esenciales que los alimentos han experimentado en los últimos años; Incluso algunos experimentos demuestran que, mediante el consumo de suplementos nutricionales, es posible mejorar ciertos síntomas mentales (Universidad de Calgary).

Los Trastornos mentales están aumentando

Según la Organización Mundial de la Salud, los trastornos mentales, tales como el Alzheimer, el trastorno bipolar (que solía denominarse depresión maníaca) o la esquizofrenia, han experimentado un aumento considerable en los últimos años.  Es más, la OMS estima que “en el año 2050 unos 114 millones de personas padecerán algún tipo de demencia, y que las enfermedades mentales serán la 2ª causa de muerte y discapacidad en el año 2020”.

El impacto de las enfermedades mentales es enorme. La depresión es, por supuesto, es un trastorno altamente incapacitante que puede llegar a ser letal. En un estudio suizo se hizo un seguimiento a más de 400 personas que, 22 años antes, habían sido hospitalizadas por algún trastorno de comportamiento. La tasa de mortalidad era del 76% y las dos causas de defunción principales fueron el suicidio y los trastornos circulatorios.

El contenido nutricional de los alimentos está disminuyendo

Los resultados de los numerosos trabajos que han constatado que el contenido nutricional de nuestros alimentos está disminuyendo, han sido calificados de "predecibles": las tierras que nunca ha sido cultivadas son, por lo general, ricas en micronutrientes (vitaminas y minerales), pero los años de explotación agrícola debido al aumento de la demanda experimentado en los últimos años, han traído consigo la reducción o el agotamiento de muchos microelementos esenciales.

Hace años, entre cosecha y cosecha, la tierra se dejaba “descansar” para que volviera a recuperar los micronutrientes; Hoy en día, la remineralización del suelo con zinc, cobre, selenio, vitaminas, manganeso, cromo, etc. es algo, virtualmente inexistente. Por otro lado, gran parte de las frutas que consumimos han sido maduradas en cámaras y no al Sol, que es donde realmente se producen las vitaminas (de hecho, muchas frutas de temporada las tenemos todo el año en los supermercados).

¿De dónde se supone, entonces, que nuestras frutas y verduras van a obtener los nutrientes que nuestros cerebros y nuestros cuerpos necesitan como parte de su dieta diaria? Ahí lo dejo…

La búsqueda de la clave para la buena salud mental

La evaluación de la relación entre los trastornos mentales y la nutrición debe, basarse –al menos parcialmente– en estudios sobre los efectos de la suplementación nutricional, y éste ha sido, precisamente, el centro neurálgico de las actividades investigadoras de algunas Universidades como la de Calgary. De hecho, ya existen varios estudios que muestran una mejoría en la función mental mediante formulaciones multi-ingredientes de amplio espectro, constituidas a base de vitaminas y minerales, además de algunos nutrientes concretos.

No cabe duda de que la investigación en este ámbito debe ser de naturaleza interdisciplinar: Psicología experimental, psiquiatría, nutrición y neurociencia, entre otras disciplinas.

La investigación en medicina complementaria y alternativa en acción

Obviamente, hay una distancia grande entre, por una parte, demostrar que la suplementación nutricional mejora los trastornos mentales y, por otra, probar que los trastornos mentales se deben, de hecho, a deficiencias nutricionales. Todavía hay mucho que explorar en este campo tan emocionante. Si constatamos, por ejemplo, que un individuo (perteneciente a una familia que parece portar genes que predisponen a la manifestación de trastornos mentales) se beneficia clínicamente, de la suplementación nutricional, ésto puede darnos una pista importante en relación al papel de tales genes en la determinación de las necesidades metabólicas de las vías de neurotransmisores en el cerebro.

Tanto el Centro Nacional para la Medicina Complementaria y Alternativa, dentro de los Institutos Nacionales de Salud, en los Estados Unidos, como el Natural Health Products Directorate of Health, de Canadá, han adoptado una posición firme a favor de la investigación en estos temas.

Cada vez se reconoce más la importancia de la investigación sobre maneras alternativas (entre ellas estaría la suplementación nutricional) de enfocar el concepto de la salud. Por ello es de suma importancia explorar estos temas científicamente, al tratarse de una “terapia natural” no farmacológica. Es indudable que todavía se requieren muchos más estudios en torno a este tema de suma importancia.

Los resultados preliminares de la Universidad de Calgary han mostrado que con el uso de suplementos nutricionales, se podría ayudar a personas que sufren cambios de ánimo significativos, tales como individuos con un trastorno bipolar, o niños con ataques de furia.

Según Bonnie J. Kaplan, PhD, Psychologist, University of Calgary "La normalización de los enfermos mentales a través de la suplementación de nutrientes podría ser el avance más significativo en el campo de la enfermedad mental desde el principio de los tiempos".

¿Es la suplementación nutricional realmente una manera "alternativa" de enfocar la salud mental? Pues parece ser que sí. Algunas líneas de investigación sugieren que, por ejemplo, el Alzheimer, está relacionado con un déficit de Omega 3 en la dieta.

Los estudios en tres Universidades importantes ya han concluido que el enfoque con suplementación aplicado a los trastornos del estado de ánimo merece un examen serio.

El Dr. Scott Shannon (Universidad de Colorado)  trata a los adultos y los niños con trastorno bipolar, a los que prescribe regularmente micronutrientes. "Es mucho más seguro y eficaz, y a diferencia de los medicamentos farmacéuticos, que a menudo causan el aumento de peso y la opacidad cognitiva, no tiene efectos secundarios”.

El Dr. Shannon también ha tratado personalmente a más de 150 pacientes con trastornos del estado de ánimo con el enfoque de micronutrientes, de los cuales "entre el 70 a 80 por ciento responde con firmeza”.

Por otro lado, La Dra. María Fristad, Profesora de Psiquatría y Psicología de la Unversidad de Ohio también realizó estudios clínicos que mostraron resultados positivos en la utilización de micronutrientes en el trastorno bipolar.

CONCLUSIONES

Nuestro cuerpo se compone de trillones de células; son como “pequeñas factorías” que necesitan diariamente más de 100 nutrientes esenciales para poder realizar sus funciones. Por muy bien que se alimente uno, es prácticamente imposible suministrar esos nutrientes esenciales a través de la alimentación; De hecho, la Organización Mundial de la Salud recomendó hace ya unos años, la utilización de suplementos nutricionales, y la Universidad de Harvard los ha incluido en la Pirámide Nutricional. Si como hemos visto, el 70 % de las enfermedades (entre ellas el cáncer, los trastornos cardiovasculares y los derrames cerebrales) están provocadas por déficits de nutrientes esenciales en nuestra dieta, deberíamos revisar y ajustar nuestra alimentación, con el objetivo de envejecer “saludablemente”; Es cierto que la esperanza de vida está aumentando, pero la calidad de vida de nuestros mayores está empeorando cada vez más, incluyendo los trastornos mentales.

Los suplementos nutricionales, a diferencia de lo que piensan algunos, no son para nada algo extraño o artificial: Contienen los mismos ingredientes que los alimentos convencionales, pero con un alto contenido en nutrientes esenciales; Por lo tanto, nos ayudan a complementar la dieta eliminando los déficits nutricionales anteriormente comentados, y por ende, a prevenir muchas de las enfermedades comunes.

La idea es muy simple: “Prevención vs Tratamiento”

Fuente: https://abcnutricionsaludable.jimdo.com/


Sobre el Autor
Imagen de Redacción

Redacción

Aunque el hogar haya sido devorado por la jungla –no por bárbaros salvajes, sino por los monstruos educados y refinados de la sociedad de consumo (cfr. Á. de Silva)–, desde estos ritmos proponemos una revolución: que cada uno se mire a sí mismo y, conocíendose, se acepte; y, aceptándose, se supere. El que quiera cambiar el mundo, que empiece por uno mismo.