Terrorismo, Golpe de Estado, sublevación

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  • Hemos podido leer cómo el Gobierno de Guinea Ecuatorial, con su Generalísimo al frente ha confirmado que han hecho fracasar un “Golpe de Estado” las pasadas navidades y como esa teórica acción perjudica más que beneficia al máximo preboste, éste, decide posteriormente calificar aquellos actos como terrorismo internacional.
  • El caso es que, a nivel internacional, creía que podría obtener una audiencia más sería, como si la Comunidad Internacional fuera lerda. ¡Qué iluso!
  • En fin, cuando no se quieren reconocer los problemas auténticos que sufren los pueblos de Guinea Ecuatorial, como torturas, asesinatos, desapariciones, expolio de bienes privados y un sin fin de violaciones constantes de los derechos humanos, es necesario acudir a todo tipo de osadías conceptuales, sin que quien las propone tenga la más mínima idea de lo que está hablando.

Terrorismo, Golpe de Estado, sublevación

En cuanto alguien comprende que obedecer leyes injustas es contrario a su dignidad de hombre, ninguna tiranía puede dominarle.

Mahatma Gandhi

Hemos podido leer cómo el Gobierno de Guinea Ecuatorial, con su Generalísimo al frente ha confirmado que han hecho fracasar un “Golpe de Estado” las pasadas navidades y como esa teórica acción perjudica más que beneficia al máximo preboste, éste, decide posteriormente calificar aquellos actos como terrorismo internacional. No sabemos si de Estado o no.

El caso es que, a nivel internacional, creía que podría obtener una audiencia más sería, como si la Comunidad Internacional fuera lerda. ¡Qué iluso!

En fin, cuando no se quieren reconocer los problemas auténticos que sufren los pueblos de Guinea Ecuatorial, como torturas, asesinatos, desapariciones, expolio de bienes privados y un sin fin de violaciones constantes de los derechos humanos, es necesario acudir a todo tipo de osadías conceptuales, sin que quien las propone tenga la más mínima idea de lo que está hablando.

Muy escuetamente:

Terrorismo: La acción de aterrar a una población o conjunto de ciudadanos concretos en base a principios religiosos o económicos –normalmente van unidos– mediante la ejecución de actos violentos de extrema crueldad perpetrados por mercenarios bien pagados al servicio de instancias muy conocidas por todos, es terrorismo puro y duro.

Golpe de Estado: Golpear al Estado es golpear a los ciudadanos de un país concreto, entendiendo como Estado el conjunto de ciudadanos que deciden convivir en un lugar común constituyendo un Estado/Nación. Es curioso que se hable de este último acto contra el “Jefe” como si de un Golpe de Estado se tratara, cuando en realidad no es más que un “Atentado” a una persona/s –padre e hijo–, su equipo de gobierno y forma de gobernar.

Guinea Ecuatorial no es un Estado y menos aún de derecho. Aquella tierra no es más que la finca particular de Obiang Nguema/Nguema Obiang. Por tanto, hablar de Golpe de Estado es una broma de mal gusto que la Comunidad Internacional no puede creerse de ninguna manera y Él lo sabe de sobra, de ahí que quiera meter el gol con el terrorismo pero, tampoco cuela.

Los vulgarmente llamados Golpes de Estado suelen ser acciones tendentes a cambiar unos elementos por otros de similares características. De hecho, históricamente podemos comprobar cómo de una situación x se pasa a otra 1-x,de manera que la x nunca desaparece (Guinea Ecuatorial es un ejemplo magnífico).

Sublevación Popular: Ya comenté en otro artículo reciente qué, los arts, 28 y 30 de la Declaración Universal de Naciones Unidas de Derechos de los Pueblos del 4 de Julio de 1976 (Argel) es el único instrumento válido admitido por la Comunidad Internacional para la defensa de los legítimos derechos arrebatados a los pueblos; así:

Art, 28 ” Todo pueblo cuyos derechos fundamentales sean gravemente ignorados tiene derecho de hacerlos valer especialmente por la lucha política o sindical, e incluso, como última instancia, por el recurso a la fuerza.

Art, 30 “ El restablecimiento de los derechos fundamentales de un pueblo, cuando sean gravemente ignorados es un deber que se impone a todos los miembros de la Comunidad Internacional.

La Sublevación Popular es el único instrumento legal que la Comunidad Internacional tiene homologado para ejercer la fuerza por el pueblo. En el caso de G.E., los pueblos que la habitan tienen más que motivos y razones para acudir a esta vía y la Comunidad Internacional lo sabe pero… deberán ser sus habitantes quienes decidan su futuro y nadie más.

Guinea Ecuatorial vs. Terrorismo

¿Quien en su sano juicio puede pensar que los pueblos de Guinea Ecuatorial se han sentido aterrorizados por un extraño movimiento miliciano para expulsar al padre o impedir que el hijo tome el poder?

¿No será que quien ha vivido aterrado esos días y posteriores sea el Presi, su pupilo tocado por la diosa mamá y unos cuantos de fuera y dentro que ven cómo cada día que pasa sus riquezas están más expuestas?

Pensar que los pueblos de Guinea Ecuatorial han vivido aterrorizados es una p…broma; por el contrario, han vivido una frustración más en su legítimo derecho a alcanzar de una vez por todas la libertad y respeto a los derechos humanos, sin que en este momento les sea significativo conocer quién o cómo se van a ejecutar las acciones.

Guinea Ecuatorial vs. Golpe de Estado

Ningún ciudadano decente –que los hay, y muchos– de Guinea Ecuatorial ha podido sentir que se le haya golpeado; por el contrario, hubieran aceptado su parte alicuota de esa desastrosa acción con tal que quienes asesinan, torturan, secuestran, expolian, etc., salgan del poder político y económico de una puñetera vez.

Frustración, frustración y más frustración por tanta torpeza en las “acciones personales” de quien/es las hayan promovido, consecuencia de las cuales, los ciudadanos inocentes e indefensos serán perseguidos con rabia y auténtico salvajismo sin que la Comunidad Internacional, por intereses económicos bastardos, vaya a intervenir. ¡Una p…vergüenza!

Guinea Ecuatorial vs. Sublevación popular

Cuba sería un buen ejemplo de sublevación popular intachable, si no fuera por la traición de sus organizadores a su propio pueblo al que engañaron con la libertad, democracia, etc., para acceder al poder y finalmente constituir uno de regímenes más represores de libertades del mundo. Hablar de Cuba sin haber viajado a ese país no merece ni un minuto de conversación –para mí–. La sublevación popular puede ser activa –Cuba– o pasiva, desobediencia civil mediante manifestaciones, huelgas, brazos caídos, etc.

Pudiera ser que en Guinea Ecuatorial este tipo de acciones, el gancho, como siempre en este tipo de actuaciones lo constituya el pueblo que vive profundamente inmerso en una auténtica frustración en sus legítimas ansias de libertad. Pudiera ser también que este legítimo anhelo popular sea utilizado de manera abyecta al estilo cubano. Solo los pueblos de Guinea Ecuatorial podrán impedirlo y a buen seguro que la Comunidad Internacional estará siempre apoyando el artículo 30 de la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos si así lo deja claro la ciudadanía.

Afortunadamente, a los pueblos de África del Oeste, entre otros, ya no se les puede amedrentar, se movilizan y salen a la calle a reivindicar sus derechos.

Es la vida y ya era hora que llegara a África; por eso, quien crea en Guinea Ecuatorial que está disfrutando de sus mierdas económicas para la eternidad de su dinastía familiar, deberá repensar muy bien que va a ocurrir, económicamente hablando, con su descendencia en el futuro más inmediato.

Mucha atención con el incierto futuro de los prohombres de Guinea Ecuatorial. De todas formas y aún cuando no puedan creerlo en este momento, existen mecanismos para evitar ser devorados por el propio sistema que alimentan.

Entonces… ¿que ha sucedido realmente en Guinea Ecuatorial las pasadas navidades?

Creo, y es mi humilde opinión, que lo ocurrido no es más que un mero atentado personal al “Jefe” e “hijo” y demás actores que apoyan a aquellos para que abandonen el ejercicio del poder absoluto de esa tierra llamada Guinea Ecuatorial.

He podido ver fotos de la manifestación –ya quisiéramos los demás poder ejercer el mismo derecho, se iban a enterar de la realidad de los sentimientos de la gran mayoría de los ciudadanos– en Mongomo. No hay que preocuparse, la gran mayoría de sus participantes estarían en otra de signo contrario y los idólatras, que siempre existen, necesitarán un poco más tiempo. No hay que preocuparse por este motivo.

Finalmente, y perdonen por la extensión, con rabia, mucha rabia y gran frustración he podido leer y ver en internet las huellas de las torturas infligidas al ciudadano Don Santiago Ebee Ela, dirigente político de C.I., que le causaron la muerte por asesinato vil y alevoso del sistema corrupto que gobierna aquel territorio de nuestra amada África.

Ante este acto terrorista del Estado –esto sí que es terrorismo en su estado más puro y salvaje– me pregunto: ¿A que espera C.I para interponer la correspondiente demanda penal frente al Estado de Guinea Ecuatorial y su extensión a la justicia internacional por actos terroristas con resultado de asesinato consecuencia de tortura? ¿CPDS se personaría en los Tribunales en una acción conjunta? Todos sabemos que no es el único caso el del Sr. Ebee. ¿Desde cuándo se insta a la Comunidad Internacional u Organismos Públicos Internacionales para que hagan el trabajo que uno tiene que hacer? Esta manera de actuar en política refleja la impotencia, por no decir otra cosa, de quienes realizan estas manifestaciones; de ahí que, a pesar de las salvajadas que se comenten a diario en esa tierra contra sus ciudadanos, se siga apelando al diálogo. Que fácil se lo ponen al “Jefe”.

Menos comunicados y más acciones concretas.

El Transeúnte


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Redacción

Aunque el hogar haya sido devorado por la jungla –no por bárbaros salvajes, sino por los monstruos educados y refinados de la sociedad de consumo (cfr. Á. de Silva)–, desde estos ritmos proponemos una revolución: que cada uno se mire a sí mismo y, conocíendose, se acepte; y, aceptándose, se supere. El que quiera cambiar el mundo, que empiece por uno mismo.