man and woman holding hands walking on seashore during sunrise

El estrés nos corroe por dentro, nos intoxica. El estrés excesivo produce problemas de salud que ni siquiera podemos imaginar. Además disminuye gravemente el rendimiento académico y laboral.

En demasiadas ocasiones el estrés nos achicharra por dentro como en el experimento de la rana cocida. Por si no lo conocías, este fue un experimento en el que se sumergió a una rana en una cuba de agua templada con la intención de poner a prueba su sistema nervioso. Para ello, pusieron el agua a calentar lentamente, muy lentamente, para ver hasta qué punto la rana podía adaptarse al cambio de temperatura y detectar el incremento. El resultado fue desolador: murió hervida.

Cuando los cambios suceden a una velocidad muy lenta, pasan desapercibidos por nuestro cerebro y nos pueden llegar a destrozar. Lo mismo sucede con las emociones que se reprimen, como el estrés.

El estrés no es malo: nos mantiene vivos, atentos y despiertos. Un poco de estrés nos ayuda a estudiar y a hacernos cargo de nuestras responsabilidades. Pero demasiado nos sabotea. Por eso me dispongo a dar 20 ideas para desestresarse del trabajo o del estudio.

  1. Organízate a fondo: tanto lo que llevas atrasado y lo que debes hacer de aquí en adelante. Esto te centrará mucho, sentirás que vuelves a tener el control de tu energía.
  2. Haz descansos durante el estudio: descansa 15 minutos cada hora de trabajo, es absolutamente necesario para no perder la concentración
  3. Di NO a más cosas: no te comprometas con cosas nuevas si lo que tienes lo llevas mal.
  4. Pide ayuda: si no puedes solo, se humilde y déjate ayudar.
  5. Acepta tus límites: no podemos con todo. Haz hasta donde llegues. Primero una cosa, acábala y luego haz la siguiente. 
  6. Deja de iniciar proyectos: deja de emprender e inventar cosas nuevas y meterte en follones nuevos hasta ir al día con lo atrasado.
  7. Modifica tus objetivos, metas, plazos y prioridades: ponte un plan que puedas complir y aumenta la prioridad de tu bienestar, del descanso y del cuidado personal.
  8. Medita si sabes; y si no, simplemente párate a estar en silencio y a dejar que tu cabeza piense.
  9. Escribe un diario: desahógate con la escritura, ordena tus ideas, es toda una terapia.
  10. Aléjate de las pantallas durante un buen tiempo: sobre todo las últimas 2 horas antes de dormir. Despréndete del móvil una temporada, te asombrará lo mucho que eso despeja.
  11. Haz algo de ejercicio físico: el deporte aeróbico desestresa mucho. Es tan sencillo como andar 30 minutos al día (o correr, si estás en forma).
  12. Expresa a través del arte: canta, dibuja, baila, escribe, cocina… ¡Algo que te apetezca! Aunque sea un solo rato.
  13. Párate un momento a contemplar la belleza del mundo: las calles, las personas, el cielo y el aire que pasa.
  14. Recuerda tus ilusiones y motivaciones: no te dejes engañar, por mucho que tengas que hacer, siempre hay tiempo para pararse a recordar que la vida merece la pena.

Y en cuanto que tengas tiempo…

  1. Termina lo empezado: cierra tareas y proyectos, dejar todo a medias estresa mucho.
  2. Duerme un día sin poner la alarma: dormir resucita a los muertos. Por salud mental, un adolescente debe dormir unas 9 horas diarias, un adulto 7.
  3. Haz ahora mismo algo que te apetezca de verdad: necesitamos recordar que la vida tiene placeres y actividades agradables. El placer nos hace descansar y recuperar el ánimo.
  4. Queda con un amigo y cuéntale tu vida en verso; luego escúchale que también se desestrese él ;).
  5. Saca tiempo para terminar de una vez por todas las tareas más atrasadas, sobre todo las que más has pospuesto.
  6. Date unas vacaciones, o al menos un par de días de descanso por salud mental.

Tienes poder sobre tu estrés, nunca lo olvides. Si aprendes a dominarlo y a tomar el control sobre tu vida, no podrá contigo. Al contrario, podrás rendir al mejor ritmo posible y disfrutar por el camino. No dejes que el estrés lo sabotee y te haga dejar de disfrutarlo.

Consejo extra: ríete, échate unas carcajadas estando bien acompañado. La vivencia que más descansa y repone siempre fue la alegría.

www.centroipae.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *