photo of a man sitting under the tree

Normalmente, cuando vemos algún vídeo protagonizado por niños y hablándonos de los derechos humanos, algo en nosotros se enternece y comienza a aparecer en nuestro interior la luz de una ilusión, la luz de la esperanza. El problema llega cuando nos preguntamos quien está detrás de todos esos movimientos, qué es lo que realmente quieren conseguir. Y es realmente una lástima porque, aunque siempre haya alguien detrás de todos esos proyectos, no cabe ninguna duda de que si les preguntaras a todos los niños de la Tierra hablarían con una misma voz.

Todos quieren una familia, porque todos son hijos. Todos quieren jugar, porque todos son niños. Todos quieren aprender, porque todos son seres humanos. Todos quieren la paz, porque sin ella no podrán ser hijos, no podrán ser niños y nunca llegarán a ser seres humanos libres y amantes.

Y es impresionante que sean ellos mismos quienes lo pidan, https://youtu.be/iizJJJ6VlYI; lo increíble sería que los gobiernos se dieran por aludidos y buscaran la manera de compartir las riquezas con todos (la educación, la salud, la naturaleza).

En este papel, la escuela es fundamental. El maestro puede ser el encargado de ayudar a que la revolución que se necesita llegue a producirse, pues nunca debe ser el que tala árboles, sino el que irriga desiertos. Es importante darnos cuenta de que la Tierra es aquello que tomamos prestado de nuestros hijos, y sólo educándoles y formándoles adecuadamente haremos que ellos no sólo piensen lo mismo, sino que arreglen muchas de los destrozos que se han realizado hasta ahora, tanto en la persona humana como en la naturaleza del universo.

Quizá los niños no sean más que eso: niños; pero la fuerza de su inocencia, de su fe y de su esperanza es la que aún mantiene el mundo unido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *